Preguntas frecuentes sobre el cuidado preventivo de los pies
Recopilación de dudas habituales sobre hábitos diarios, calzado, temperatura del agua y prevención de lesiones en el contexto de Colombia.
Significa que las terminaciones nerviosas encargadas de transmitir estímulos como el tacto ligero, el calor, el frío y el dolor responden con menor intensidad o se encuentran atenuadas. Esta condición puede relacionarse con la edad, problemas circulatorios o metabólicos. Al sentir menos, la persona no percibe una molestia temprana y depende de la inspección visual diaria para protegerse.
Precisamente porque el dolor es el sistema de alerta habitual. Si los nervios están adormecidos, una ampolla, un corte diminuto o un objeto extraño dentro del zapato pueden erosionar la piel durante horas sin causar molestia. Al revisar con los ojos cada mañana y noche, detectamos el problema antes de que se complique.
Debes palpar toda la base interior, los laterales y la puntera para descartar piedritas sueltas, tachuelas, dobleces o roturas en la plantilla, costuras ásperas deshilachadas o cuerpos extraños que puedan haber caído dentro del calzado.
No es recomendable cuando existe menor sensibilidad. En casa, las baldosas pueden tener irregularidades, frío extremo o pequeños objetos caídos; y en la playa o piscinas, el calor de la arena o el concreto puede causar quemaduras térmicas en segundos sin que lo notes. Se aconseja siempre calzado cerrado de protección.
Deben ser de puntera ancha y redondeada que permita mover los dedos con soltura, con suela amortiguada y sujeción con cordones o velcro. Nunca compres un calzado que apriete esperando que 'estire con el tiempo'; debe ser cómodo desde el primer momento.
Es preferible tener precaución. Los talcos perfumados tradicionales pueden acumularse con el sudor entre los dedos y formar una pasta que irrita la piel y propicia grietas. Para la humedad, lo más seguro es secar meticulosamente con toalla limpia y cambiar de medias si se transpira.
Lava suavemente con agua limpia y jabón neutro, seca dando toques sin frotar y cubre con una gasa estéril seca. No apliques alcohol, callicidas ni remedios caseros. Si la lesión no cicatriza en un par de días o muestra enrojecimiento, acude a tu centro de salud o médico de la EPS.
Debe evitarse el pedicure estético tradicional que emplea cuchillas para retirar callosidades, cortaúñas no esterilizados o que retira las cutículas con alicates. Quitar la cutícula elimina la barrera natural contra bacterias. Si requieres cuidado de uñas engrosadas, acude a profesionales de podología o enfermería certificados.
Debes acudir de inmediato ante cualquier ampolla rota o intacta, enrojecimiento que se extienda, hinchazón repentina en un solo pie, aumento de calor al tacto, secreción o cambio de coloración oscura en algún dedo o el talón.
¿Tienes otra duda que no aparezca en esta lista?
Puedes escribirnos mediante nuestro formulario de contacto. Con gusto orientamos a familias y cuidadores sobre hábitos preventivos en el hogar.
Hacer una consulta comunitaria →